domingo, octubre 25, 2009

Alberto Cantos Pinargote

Alberto Cantos Pinargote y su libertad de pensar
Un Dialogo con Joselias, desde Manta, Manabi, Ecuador

Estaba bailando en la Fiesta del Comercio sin saber que mi amigo agonizaba. Al despertarme, mis hermanos comunican la noticia: El Dr. Alberto Cantos Pinargote ha muerto. Sentí el impacto. Mi cerebro explosiona.

Doctor en Jurisprudencia, abogado de la Universidad Central del Ecuador. Alcalde de Manta. Consejero Provincial de Manabí. Profesor del Colegio Manta donde nuestra amistad se hizo más estrecha. Un caballero. Un amigo. Son los calificativos coincidentes de las personas que, en la tarde del domingo, pregunté sobre Alberto.

En mis años mozos lo conocí en Tarqui. Nos hicimos amigos en la Asociación de Universitarios Manabitas residentes en Quito. Estudiamos en la Universidad Central del Ecuador. Escuché su arenga pública contra la dictadura militar de Castro Jijón en la esquina de INALCA, diagonal al mercado de Tarqui. En Quito discutíamos y escribíamos sobre nuestra ciudad. Nos consideramos políticos.

Cuando regresa a Manta, su estudio jurídico es un centro de discusiones políticas. Forma parte del distinguido grupo de profesores que la Dra. Maruja Cedeño de Delgado lleva consigo al asumir el Rectorado del naciente Colegio Manta en 1966. Cinco años después, en 1971, me incorporo a esta pléyade de maestros.

Junto a él están Héctor Uscocovich, Luis Suárez, Ramón Chávez, Viliulfo Cedeño, Vicente León, Bill Costa; luego Luis Bruza, Galo Roldán, Mauro Roldán, Teófanes Moreno. Damas extraordinarias las maestras Auxiliadora de Rivera (ex rectora), Elvia Navarro de Suárez (ex rectora), Silvia Corral de Larrea, Priscila de Roca, Olga Bowen de Aguayo, Estela Quintana de Vera, Ana Ma. Santibáñez, Blanquita Gilabert, Elena de Chávez, Margarita Mejía de Kaviedes, Elizabeth de Ruperti, Amelia (Opita) de Ríos, Diamantina de Muñoz (ex rectora), Leila Cantos de Vásquez (hermana), Norma Campuzano de Vera, Rosalía Benítez de Zambrano, actual Rectora; Victoria Guim de Higueras, Eugenia de Flores, Jesús Cedeño de Espinales, la maestra Raquel que dirigía la educación física.

En la Secretaría estuvo Auxiliadora y luego Sonia Carvache, bella y distinguida ex alumna. En la Tesorería, primero fue Estelita y luego Blanquita Quilez de Almeida. Entre el personal auxiliar, a Romerito, Verita, entre otros.
(Desde Alemania, Maria H. Cantos Sion me informa que su madre, la Sra. Olga Cantos de Sion, es hermana gemela de doña Leila)

Con todos ellos se construye el prestigio del gran Colegio Manta formando a la mujer manabita para el nuevo siglo. Son años maravillosos en el proceso del aprendizaje que ya aplicábamos en el “Manta”, al cual, de manera particular considero “el mejor colegio del mundo” aunque mi frase sea cuestionada.

Alberto es un liberal empedernido, un alfarista de primera línea. Siempre, con énfasis, leíamos los discursos de Eliecer Gaitán. Era uno de sus ídolos políticos. Las discusiones sobre el “Bogotazo”, la revolución cubana, la muerte del Che, las tendencias políticas de América Latina, la política y los políticos ecuatorianos. Nos formamos en la Central, universidad de insurgencias y libertades, por tanto, combatíamos las dictaduras. En nuestros tiempos universitarios, a la dictadura militar de Castro Jijón que asaltó la Universidad Central y ahora, en nuestros ciudad, a la dictadura militar de Rodríguez Lara. Fue un participe directo del paro cívico de 1975 que nos persiguió durante un mes mientras mantenía detenidos, en el Panóptico, a cinco héroes cívicos mantenses.

Al retornar a la democracia, en 1978, Alberto es candidato a Alcalde por el CFP de Jaime Roldós Aguilera. En 1979 es el primer Alcalde de elección directa. El Dr. César Acosta Vásquez fue designado Alcalde de Manta por el gobierno de turno en la década de los 60`s.

Como Alcalde, confronta y supera algunos problemas graves. Le toca recuperar la ciudad después de los desastres que ocasiona el fenómeno de El Niño que hace surgir un riachuelo al que los periodistas llaman Río Burro y deteriora el naciente barrio Jocay. Destruye la dársena donde debe construirse el puerto pesquero. Sedimenta la playa del balneario de Tarqui. Este balneario, en un Cabildo ampliado de 1982, se lo declara “Patrimonio Turístico de Manta” que las sucesivas administraciones municipales no han implementado.

Conduce una paralización de actividades por casi un mes para superar la escasez de agua y el deterioro del sistema de Caza Lagarto. El gobierno asigna fondos. El Alcalde que le sucede, Ab. Onofre DeGenna, construye el sistema Interbras. Atiende el desarrollo urbano. Respalda la creación de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí y mantiene una dinámica acción cultural en la que participan niños y jóvenes.

A Alberto, mi amigo y compañero, le manifiesto mi frontal desacuerdo con la venta del edificio de la Aduana y fui crítico de Trajano Andrade, Vicepresidente encargado de la Alcaldía, en el uso de la fuerza pública para el desalojo de invasores en las laderas del Barrio Jocay. Allí murió Estuardo Santana víctima de la represión policial. “Sólo quiero un pedazo de tierra para vivir”, exclamaba. Encontró un pedazo de tierra para morir.

En 1992, el Dr. Alberto Cantos Pinargote es candidatizado para la Alcaldía de Manta. Su principal adversario es el señor Johnny Loor Rodríguez. Increíblemente, todas las fuerzas políticas y económicas de la ciudad se unen en su contra. La izquierda y la derecha, por separado lo combaten a este hombre de pensamiento liberal. Allí no importa la ideología. Había que impedir que Cantos Pinargote llegue a la Alcaldía. El corolario de esta historia la conocen ustedes porque la han vivido. La EAPAM fue entregada a los sectores productivos. Desde 1995, la situación ambiental de Manta se ha ido desesperadamente deteriorando.

El pueblo, ya sin la presión de sus empleadores o de las dirigencias sindicales, le muestra su cariño, lo elige y reelige Consejero Provincial, cargo que desempeña con decoro y honestidad hasta sus últimas instancias. Fue el gestor de importantes obras para Manta como la carretera San Mateo - Santa Marianita para convertirla en un centro turístico de primer orden. Como educador, gestionó la moderna construcción de varias viejas escuelas del puerto y fue un permanente impulsador del Festival de Música Nacional en San Lorenzo de Manta.

Mi familia tiene para el Dr. Alberto Cantos Pinargote una deferencia especial. Conoció a mi padre, a don Víctor Sánchez, y gestiona, en su condición de Consejero Provincial, que la Administración del Dr. Humberto Guillen le otorgue el reconocimiento provincial a su vida dedicada al servicio de los sectores más necesitados de Manta. Así también lo hizo el diputado, don Jaime Coello Izquierdo, quien logra que el Congreso Nacional declare a don Víctor: “Patriarca y Benefactor de Manta”.

Este “Dialogo” no es para Alberto. Con él tuvimos el tiempo adecuado para nuestros diálogos, para concordar y discordar en el más alto nivel del pensamiento. Es para aquellos que, recién llegados creen que está descubriendo a Manta. Para recordar a todos que el Dr. Cantos Pinargote, naciendo en Santa Ana, siempre se enorgullecía de su manteñismo. Con él conformamos la frase: ¡A Manta, ámala o déjala!, pero no le hagas daño.

Adiós caro amigo y compañero. Los que debemos morir, te despedimos.

SÁNCHEZ RAMOS Joselías
Docente universitario, escritor y periodista
Manta, 26 de octubre de 2009

Pie de foto:
F1. Dr. Alberto Cantos Pinargote, jurisconsulto, Alcalde de Manta, Consejero Provincial, maestro de juventudes.
F2. Dr. Alberto Cantos en la primera fila de la marcha cívica de 1975 contra la dictadura militar de Rodríguez Lara.

1 comentarios:

Pablo Olaya dijo...

Hoy me siento muy triste al enterarme de la muerte del Dr. Cantos, no lo sabía. Lo conocí hace aproximadamente 2 años en la clínica San Gregorio aquí en Manta, desde que llegué nos hicimos amigos, el iba con su hermano a realizar rehabilitación todos los días, yo hacía lo mismo, era impresionante la manera en que nos llevábamos el era una persona ya mayor, pero con un nivel de inteligencia, cultura y sentido común muy alto, mientras que yo era un simple jovencito de 15 años que empezaba a darme cuenta de muchas cosas, él y yo éramos el alma de ese centro, nos reíamos todos los días y el resto de personas disfrutaban con nosotros, yo siempre llegaba y le decía Dr. le tengo una buena y una mala noticia cual quiere oír primero, y él solo se reía y decía Pablito!! diga cualquiera jajaja, el me enseñó muchisimas cosas, talvez la que mas recuerdo fue cuando me dijo Pablito cuidado con las mujeres y me dijo aprenda esta frase: Promete hasta meter y una vez metido olvida lo prometido, yo me reía pero estoy seguro de recordar la frase por siempre, él y su hermano nos contaban sus historias de sus travesuras cuando eran muchachos y lo que mas me gustaba era cuando contaba de política, cuando en álgun momento no me equivoco dijo que había sido asesor de algún asambleista en Quito en tiempo de alguna constituyente. Las coincidencias de la vida me llevan a conocerlo y en muy poco tiempo llegar a considerarlo y apreciarlo muchísimo, sin duda su gran filosofía y verbo al hablar será mi mayor inspiración para llegar a superarme como un profesional justamente en el área de derecho. Dr.Cantos, gracias por lo que le dejó a Manta e hizo por ella, ya que sin duda jamás será olvidado por las personas que saben desde cuando Manta comenzó su verdadero desarrollo. Hasta luego Dr. en algún otro momento donde usted está nos encontraremos.