lunes, junio 08, 2009

La libertad de expresion ya es de todos

La libertad de expresión ya es de todos
Un Dialogo con Joselias, desde Manta, Manabi, Ecuador
joselias@gmail.com


Hola amigos. El Presidente de la República, en su Informe Presidencial 123 difundido desde Gualaquiza, Morona Santiago, el pasado sábado 6 de junio, inaugura el segmento “La Libertad de expresión ya es de todos” para “desmontar las mentiras” de los medios contra su Gobierno y advierte que “a cada abuso de la prensa le meteremos un proceso en el Conartel”.

Como ecuatoriano, periodista y docente universitario de una Facultad Ciencias de la Comunicación considero que esta iniciativa va más allá de un simple segmento en el Informe Presidencial. Recordemos que hasta octubre se debe dictar la Ley de Comunicación. Por tanto, hay una clara afirmación y advertencia de cómo podría ser la nueva ley que norme el derecho a la comunicación y a la información de los ecuatorianos.

Libertad de expresión

La libertad de expresión es de todos. No sólo porque el Mandatario ecuatoriano lo diga, sino porque es un atributo natural del ser humano. Es un derecho que se ha configurado a lo largo de una larga lucha de reivindicaciones. Es una condición de la libertad humana. Convalida la libertad de pensamiento y se configura como libertad de expresión.

Sin el derecho de opinar libremente, de denunciar injusticias y clamar cambios, el hombre está condenado a la opresión. Por eso es tan amenazado. Gobiernos, personas y grupos de poder, para imponer su ideología, intereses económicos, mantener sus privilegios u ocultar la corrupción, persiguen y callan a los otros. Es la consigna.

Los periodistas, en todas partes del mundo, de una u otra manera, asumen la defensa de la libertad de expresión porque es un derecho de la libertad humana.

El derecho presidencial y los medios

Considero que el señor Presidente de la República tiene todo el derecho y la libertad de expresión para defender su gobierno, esclarecer, aclarar, determinar, insistir, asumir o enjuiciar a los medios que, en su criterio, deben ser enjuiciados. Los medios de comunicación tendrán que asumir las consecuencias de sus acciones.

No es la primera vez que el poder asume una posición contra los medios de comunicación. En Ecuador, hay innumerables ejemplos. El periodismo ecuatoriano nace insurgente combatiendo los abusos del poder. El primer periódico: “Primicias de la Cultura de Quito”, sólo pudo circular con 7 números. Su editor, encarcelado, salió para morir.

Eugenio Espejo, estableció el estilo insurgente del periodismo ecuatoriano. Es la línea que muchos periodistas ecuatorianos siguen en este revisar diario de las acciones del poder. El gobierno, es muy natural, reacciona a través del señor Presidente para quien la prensa ecuatoriana es corrupta y mediocre.

“Vamos, aquí, cada semana a desmontar las mentiras de cierta prensa corrupta (que) crea día a día frente a todo gobierno que quiera hacer un cambio”, enfatiza el mandatario en Gualaquiza.

Los medios, reconozcamos señores, pertenecen a grupos de presión, grupos financieros, económicos, políticos y ellos son los que hoy demandan libertad de expresión. El Presidente de la República quiere enfrentar esos poderes.

El Control de la prensa

Lo que el Presidente de la República quiere es el control de la Prensa, observa el periodista manabita Childerico Cevallos Caicedo.

En su artículo “El síndrome del cambio II”, Cevallos observa que “el presidente Rafael Correa ha abierto varios frentes en los cuales quiere dejar su sello particular de cambio, enfrentándose directamente contra quienes, estima, interfieren en su proyecto de transformar al país.”

“Transformar el país basado en el manejo de todos los poderes del Estado. Osado a tal extremo que para subrayar la frontalidad con que actúa, dispara también contra los medios de comunicación, al parecer para no dejar dudas sobre su decisión de que ha entrado en una cruzada doctrinaria sin límites. Sin límites como para atreverse a proclamar su reto a la prensa con la imposición de regulaciones tendiente a manejarla a su antojo, en copia de la posición del dictador venezolano, maestro del nuestro, al que superaría de llegarse a realizar sus intenciones de crear un ente internacional para el control de la prensa.”

“Prensa que en Ecuador no deja de ser vilipendiada, acosada, insultada y amenazada desde la misma corona del socialismo del siglo XXI, sentando señales para que sigan el camino los miembros de la corte, tejiéndose una maraña con hilos tupidos como una red arácnida pegajosa que ya ha logrado controlar la mitad de los canales de televisión, de varias radios y periódicos, por posesión, por presión o por conveniencia.”

Ecuador, un Estado Constitucional de Derechos

Estimados amigos. No me cansaré de repetir que cada ciudadano y familia ecuatoriana debe asumir, con conciencia crítica, que vivimos en un Estado Constitucional de Derechos y Justicia que, además de garantizar la vigencia de la ley y la cobertura universal de las necesidades básicas, coloca como eje articulador de las relaciones entre Estado y Sociedad la protección de los derechos reconocidos mediante una justicia constitucional y legal independiente, especializada y gratuita, oral y eficiente.

El Art. 18 de la Constitución establece que todas las personas, en forma individual o colectiva, tienen derecho a buscar, recibir, intercambiar, producir y difundir información veraz, verificada, oportuna, contextualizada, plural, sin censura previa acerca de los hechos, acontecimientos y procesos de interés general, y con responsabilidad ulterior.

Esta responsabilidad ulterior es la que debemos asumir los medios y los periodistas cuando ejercemos nuestro trabajo. Los periodistas tenemos los mismos derechos de comunicación e información que todos los ecuatorianos, pero además, tenemos una responsabilidad ulterior que asumir.

Sobre la Ley de Comunicación

Hemos emprendido en la Facultad Ciencias de la Comunicación un debate nacional para perfilar las oportunidades y desafíos de la nueva legislación de la comunicación en Ecuador.

Compartimos con ustedes las sugerencias de nuestro primer expositor, el Dr. Romel Jurado Vaca, para quien, “desde la perspectiva de los sectores sociales, los poderes públicos y privados solo podrán actuar razonable y legalmente en materia de comunicación cuando se apruebe y se aplique una nueva legislación con las siguientes características:

a) La nueva Ley de Comunicación tiene que superar los enfoques parciales y articularse desde el enfoque de derechos que plantea la Constitución vigente.

b) La nueva Ley de Comunicación tiene que desarrollar principalmente los derechos fundamentales de la comunicación y los contenidos constitucionales en esta materia; y a tales derechos y contenidos deben subordinarse la regulación y organización de la institucionalidad, tecnologías, recursos y medios de comunicación.

c) La nueva Ley de Comunicación debe abordar de forma integral, coherente y sistemática todas las materias relacionadas con la comunicación (derechos fundamentales, espectro radioeléctrico, frecuencias, telefonía, internet, nuevas tecnologías, radio, televisión, etc.). Esto implica sustituir todas las leyes específicas por un Código Orgánico de la Comunicación.

d) Para lograr todo lo anterior, la discusión de la nueva Ley de Comunicación en la Asamblea Nacional debe estar precedida de un proceso abierto, descentralizado y participativo en el que los actores estatales, de mercado y de la sociedad civil puedan discutir en pie de igualdad sus argumentos y propuestas en torno a esta Ley de tanta importancia para la vida y la democracia de nuestro país.”

Concluyo expresando mi agradecimiento al maestro chileno, Dr. Leopoldo Briones, por sus pinceladas de epistemología para tratar de conocer el conocimiento y reconocerlo como un maestro brillante en el postgrado de diseño curricular por competencias.

SÁNCHEZ RAMOS Joselías
Periodista, escritor y docente universitario
Manta, 08 de junio de 2009
Pie de foto:
F1. Presidente Rafael Correa Delgado.
F2. Sede del canal Teleamazonas, que difunde desde Quito, Ecuador.
F3. Portada de Diario El Universo, que se edita en Guayaquil, Ecuador.