Carta a los Asambleistas manabitas
Un Dialogo con Joselias, desde Manta, Manabi, Ecuador
joselias@gmail.com
Ciudadanos y ciudadanas:
Seréis ocho, elegidos de entre decenas de candidatos manabitas. Es un alto honor que les rinde la ciudadanía. Con vuestra capacidad intelectual, con vuestra experiencia política y con vuestra libre inteligencia, Manabí, mi provincia, contribuye a la reelaboración de la Carta Magna de la República del Ecuador.
Les pido que piensen en Ecuador. Piensen primero como ecuatorianos. Manabí es sólo una de las 22 provincias de la República. Este el primer gran problema mental que debemos superar. No ofrezcan defender proyectos ni impulsar obras porque aquello no es objetivo de la Asamblea Constituyente de Montecristi.
Ecuador ha tenido una sola Constitución como Estado Republicano. Se dictó en Riobamba el 22 de septiembre de 1830. Fue resultado de la decisión de los tres departamentos del Distrito del Sur de la República de Gran Colombia que se separan de Bogotá y forman un Estado independiente.
El Departamento de Ecuador (Quito) fue el primero y el 13 de mayo de 1830 se constituye como Estado independiente con el nombre de Ecuador. Luego los departamentos de Guayaquil y Cuenca se separan de la Gran Colombia el 19 de mayo y se unen con Quito. Los representantes de los tres departamentos resuelven la convocatoria de la primera asamblea constituyente que se reúne en Riobamba y el 22 de septiembre legalizan la Constitución de la República del Ecuador.
A esa Constitución que conforma la República, a lo largo de nuestros 177 años de vida histórica, le han sucedido 19 reformas constitucionales. Cada una tratando de perfeccionar la anterior. Talvez hemos repetido los mismos errores y mantenido el mismo statu quo. Vamos por la vigésima reforma constitucional alentada por el Gobierno del Presidente Rafael Correa.
Se anuncian cambios fundamentales, cambios que van desde la organización territorial hasta la estructura de gobierno. Todos coinciden que la parte dogmática de la actual Constitución, aquella que se refiere a los derechos de las personas y de la sociedad, sólo requiere pequeños toques. Pero la parte orgánica, la que se refiere a la organización del Estado, de sus instituciones democráticas y del sistema económico financiero, es hacia donde apuntan los comentarios y las reformas. Entonces, hacía allá es donde deben prestar su atención, señores Asambleístas.
Recordemos que estamos haciendo la madre de todas las leyes, la Constitución Política, la ley suprema.
Les pido reflexionar sobre estas sugerencias:
1.- Que la Asamblea disponga se reescriba la historia del Ecuador para reconocernos como Estado Republicano desde el 13 de mayo de 1830 estableciéndolo como fecha cívica para fortalecer la identidad ecuatoriana. Comentario: Todavía no nos reconocemos como “ecuatorianos”. Todavía seguimos siendo “indígenas”, “afroecuatorianos”, “monos”, “serranos”, etc. Todavía pesan los localismos: “manabitas”, “guayaquileños”, “cuencanos”, “quiteños”. Debemos ser todos: “ecuatorianos”. Esto basta y sobra. Es inaudito que después de 177 años siga vigente la angustia de Benjamín Carrión: a Ecuador le hace falta un alma nacional.
2.- Que se establezca la cultura de transparencia como norma de Estado y que la riqueza generada por la corrupción y los otros bienes que posea el corrupto sentenciado, sean revertidos al Estado para financiar la educación, a más de sanciones severas para recuperar la honestidad pública.
3.- Que se establezca a la prosperidad ciudadana y familiar como prioridad de la cultura nacional.
4.- Que los representantes de las instituciones de control no sean designados por ninguna de las tres funciones del Estado.
5.- Que se elimine la reelección indefinida. Solo en Cuba gobierna 47 años el señor Fidel Castro y en Venezuela gobernará el señor Chávez hasta el 2020 como lo ha declarado públicamente.
6.- Que de manera reflexiva y sin temor al debate se estudie el borrador de Constitución elaborada por la Comisión de Juristas del CONESUP que preside el coterráneo Medardo Mora Solórzano. Es un documento de elevado criterio jurídico, sapiencia constitucional y serenidad ecuatoriana. Recoge aspiraciones de importantes sectores ecuatorianos.
Por ejemplo, en el numeral 2 del Art. 1 con una extraordinaria prognosis establece que “sobre la base de su unidad indisoluble, el Ecuador se gobierna descentralizadamente, mediante un régimen de autonomías para integrar armónica, solidaria y equitativamente el territorio nacional”. ¡Qué interesante! Se gobierna descentralizadamente.
En el capítulo de los derechos colectivos se reconoce la existencia de “cholos” y “montuvios”. El parágrafo 1º titula: “De los pueblos indígenas, cholos, negros o afroecuatorianos y montuvios”. Incluso se establece una nueva sección para los derechos difusos y reconoce a la “paz” como un derecho de cada ecuatoriano.
En lo referente a las garantías de los derechos, bajo el Capítulo “De los procesos constitucionales” a más del Habeas Corpus, Habeas Data y Acción de Amparo, se incorporan tres nuevas garantías: “Del acceso a la información”, “De la acción de cumplimiento” y “De las acciones de inconstitucionalidad y de inconstitucionalidad por omisión”.
Se establece constitucionalmente el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, garantizando la condición del investigador, la libertad de creación, reconociéndolo como bien público y asignando fondos para esta actividad que fortalece la identidad nacional
Es interesante observar la sección dedicada a la comunicación sobre la cual recomiendo ratificar que “El Estado garantiza el derecho a acceder a fuentes de información”. En vez de “acceder a”, la propuesta dice: “contar con”. La diferencia es sustancial. “Acceder a” implica un derecho que nace del periodista para ir hacia la fuente, investigarla y conocer la información. “Contar con” es un derecho que depende de un tercero que es quien tendría que poner a disposición una fuente de información y, para algunos burócratas y empleados públicos será muy simple decir:”no contamos con fuentes de información”.
En el numeral 5 del Art. 86 ya establece límites a la libertad individual. En el numeral 7 concluye con una bonita frase: “construcción colectiva de la realidad”, la cual atenta contra el respeto a la diversidad. Como ciudadano y periodista reclamo el establecimiento de la cultura de transparencia. Esta sección merece una especial atención porque el derecho a la información es un derecho universal, un derecho de la humanidad.
Esta carta tiene por objeto centrar los esfuerzos de los Asambleístas en el tema principal de la Constituyente: elaborar la Constitución Política del Ecuador.
Los estoy convocando a estudiar la propuesta del CONESUP. Se que cada uno de ustedes tiene sus propias visiones así como el Gobierno Nacional tiene propósitos propios, pero como asambleístas manabitas tienen la obligación de representarnos dignamente, con capacidad de reflexión crítica y actitud constructiva de un nuevo Ecuador...
No espero respuesta. Espero sentirme orgulloso de los votos que los manabitas les daremos el domingo 30 de septiembre de 2007.
Que Dios guíe la mano de los manabitas para trazar la rayita más importante de esta primera década del siglo XXI.
SANCHEZ RAMOS Joselías
Manta, 2007-09-24


