Un Dialogo con Joselias, desde Manta, Manabí, Ecuador.
josar@easynet.net.ecjoselias@gmail.com¡Que tal amigos! ¿Que es lo que quiere el pueblo ecuatoriano? Cada uno puede responder. En mi criterio y de manera enfatica respondo: El pueblo ecuatoriano quiere prosperidad. Unos cuantos, algunos, no todos, pueden coincidir en mi respuesta. Ellos tambien consideran que los ecuatorianos queremos paz, satisfaccion, bienestar, felicidad, tranquilidad, que resumo en una palabra: prosperidad.
La prosperidad no implica poseer riquezas, no significa gastar mucho o poco dinero, tener ahorros crecientes o no tenerlos, recursos para invertir. No. La prosperidad implica emprendimiento, esa capacidad para emprender el gran camino de la satisfaccion personal y familiar.
La prosperidad es una condicion humana fortalecida por un sentimiento personal e individual que nos permite entender nuestra realidad. Forma parte de la cultura de un pueblo y puede ser estimulada a través de la instruccion y la educacion.
Es esa condicion cultural que nos permite ver de otra manera la vida, que nos obliga a amarla y enfrentar los problemas para satisfacer nuestras necesidades y lograr satisfacciones.
Cuando un hombre pobre, luego de un azaroso día de desocupacion, logra llevar comida a su familia y alli, en medio de su marginalidad siente la satisfaccion de sus hijos que comen junto a el, a su mujer y madre, se miran a los ojos, conversan y hacen planes para el día siguiente, se esta iniciando un camino de prosperidad.
Desgraciadamente por la educacion que recibimos no es posible comprender esta actividad y hemos catalogado a la pobreza como una lacerante realidad que nos impide comprender el valor de haber llevado la comida al hogar.
No se estimula la creatividad sino la insatisfaccion. Entonces, todos reaccionamos en contra de algo y de alguien. La amargura social nos carcome. Se fortalece la envidia social y nos nacen rencores contra los demás.
Al día siguiente, todos estamos enfrentandonos en esta sociedad que ha olvidado su proposito de existencia y camina por la cotidianidad de la queja.
En carta publica dirigida a los candidatos a la Asamblea Constituyente de Montecristi les pido que se establezca la prosperidad ciudadana y familiar como prioridad de la cultura nacional.
Repiten tanto ese proverbio chino de no regalar un pescado para comer un dia sino de ensenyar a pescar para comer todos los dias. Mas, hacemos precisamente lo contrario. Con el llamado bono de desarrollo humano estamos acostumbrando al pueblo ecuatoriano que nazca, viva y muera en la pobreza. Si una de estas personas compra cualquier cosa o artefacto para mejorar su condicion de vida, le quitan el bono con el argumento que ya tiene para comprar. Entonces, la condicion sine qua non para recibir el bono humano es que se siga siendo siempre pobre y pedigüenyo del Estado. Es denigrante. Claro. Cumple la condicion política de crear un fermento de amargura social contra alguien y mantener siempre el desequilibrio que impida la prosperidad nacional.
No se piensa, produce, enseñanza, legisla o gobierna para la prosperidad de la gente. Nuestros actos están cenyidos a resolver un problema inmediato. Cito el caso del decreto presidencial que permite la venta de las aletas de tiburones de captura incidental. Pude percibir la gran alegria de los pescadores.
Como no estan acostumbrados a pensar en la prosperidad consideran que un simple decreto producira satisfaccion y prolongara esa alegría. La realidad es otra. Los pescadores no son los beneficiados. Los beneficiados son los comerciantes y exportadores. Ahora, ellos pueden utilizar los puertos locales para comercializar y exportar las aletas. Antes tenían que sacarlas por Perú.
Los pescadores son los perjudicados. Antes vendían a precios altos porque existia la prohibicion; en el mercado negro, un par de aletas costaba de $ 25 a $ 50; despues de la firma del decreto, el par de aletas costo entre $ 15 y $ 20. Así ocurrio la semana pasada.
Con el cuento de la partidocracia y la corrupcion se nos vende la necesidad de una nueva Constitucion Política. Esa es, por ahora, la gran motivación de partidos, movimientos, candidatos y del gobierno. Una nueva Constitucion que cada uno disenya a su manera y perfila al amparo de sus intereses y aspiraciones.
Estamos oyendo tanto que saldremos confundidos. El dia de las elecciones, el pueblo se sentira frustrado. El acto de votar sera un martirio con tantas listas y tantos candidatos. Eso no es democracia. Eso es confusion.
La Constitucion debe ser el reflejo del modo de ser del pueblo ecuatoriano. Esto es lo importante. Para lograr aquello es necesario liberar la educacion. La educacion está sometida, prisionera de un partido politico, de una partidocracia terrible que, con el ejemplo, está ensenyando que la unica manera de resolver un problema y superar un conflicto es la denuncia y la paralizacion de actividades.
Un ninyo, durante todo el ciclo de su educacion primaria y secundaria, oye que los maestros estan mal pagados. Es cierto. Que los derechos deben ser reclamados. Es cierto. Pero a lo largo de tantos anyos no han logrado disenyar ningun nuevo instrumento de solucion de sus problemas. Siguen con la paralizacion de actividades para reclamar. Siguen marchando en las calles contra los gobernantes. Ningun profesor le dice al ninyo o al joven que debe paralizar sus actividades, ninguno, pero no es necesario. La leccion esta en el comportamiento. Lo que cuenta no es lo que le dice a la gente sino lo que uno les hace hacer.
Los ecuatorianos estamos educados en esta practica. Reclamar por cualquier cosa y paralizar nuestras actividades. Irrespetar el derecho de los otros, las leyes y a los gobernantes. Nada importa, solo nuestro reclamo.
Nadie nos ensenyó otra forma de resolver los problemas. Solo aprendimos y vemos que el paro es la respuesta a cualquier problema social. Entonces nos paralizamos. Manabi paraliza sus actividades por sus malas carreteras. Ni Quito, Guayaquil o Cuenca, sufren. Solo nosotros, los que nos paralizamos.
La leccion de los indigenas ecuatorianos es extraordinaria. Ellos no se paralizan en sus pueblos. Ellos caminan hacia Quito y se paralizan en las calles de la ciudad donde está el poder politico.
Las nuevas generaciones de ecuatorianos deben desechar la cultura de la queja y construir una cultura de la prosperidad. Si no cambiamos nuestros modelos de pensamiento, sino establecemos nuevos paradigmas ecuatorianos, seremos facil presa de los ensayos sociales que se copiaran de otros pueblos.
Despues de muchos anyos de vivir en esos ensayos sociales, la gente buscara nuevos derroteros como lo estan haciendo los paises de la Union Europea que soportaron dos guerras y siguen superando muchos conflictos; China comunista con su acelerada inversión extranjera y la aceptacion de la propiedad privada; e incluso Brasil, colonizada por la pequeña Portugal, convertida en una potencia economica que trabaja para reemplazar el petroleo por etanol.
En menos de treinta años, el petroleo sera reemplazado por el hidrogeno como combustible. Hay que salvar a la humanidad del calentamiento global. Ya estan en uso prototipos de vehiculos y factorias. Los manabitas, en cambio, por nuestra falta de nuevas visiones, caminamos de espaldas a la realidad exigiendo que en nuestro territorio se construya una refineria de petroleos.
Era una planta petroquimica. Terrible. Es ahora una refineria. Más terrible. Despierta manabita, despierta, busca tu prosperidad, la prosperidad de tu familia, de tu pueblo y de la humanidad.
SANCHEZ RAMOS Joselías
Manta, 2007-07-30