Aprender a pensar para expresar, el reto de los comunicadores
Aprender a pensar para expresar, el reto de los comunicadores
Un Dialogo con Joselías, desde Manta, Manabi, Ecuador
josar@easynet.net.ec
joselias@gmail.com
Buenos días. Escuché a una estudiante de periodismo de la FACCO/ULEAM decir en voz alta que la libertad d
e expresión está trillada. Me quedé pensando. Evoqué entonces al periodista Freddy Solórzano, egresado de esta misma FACSO/ULEAM, quien revela sus observaciones sobre las Facultades de Ciencias de la Comunicación de Manta y Portoviejo para concluir que los profesores de ambas unidades académicas nos hemos quedado en el tiempo, que debemos actualizarnos porque nuestros conocimientos están obsoletos. Interesante.
Estos dos criterios fueron expresados en el Auditórium de la Facco/Uleam durante una reunión de cuatro horas entre docentes y dirigentes estudiantiles de periodismo y un foro sobre “Libertad de prensa y Libertad de expresión en Ecuador y su repercusión en Manabí”, organizado por estudiantes del tercer curso.
Reproduzco estos dos criterios para demostrar que el desarrollo de los dos eventos es la mejor respuesta a la estudiante y al egresado de la misma Facultad.
Sin ninguna restricción, ambos actores pudieron expresar lo que pensaban. ¡Que mejor prueba de la libertad de expresión! A nadie se llamó “bestia salvaje” ni “gordita horrorosa” ni se pidió que pregunten por escrito.
Sin ninguna restricción, los estudiantes pudieron expresar sus criterios, quejas, observaciones y aspiraciones, frente a los docentes que los escucharon con atención y paciencia. La autoridad de la Facco/Uleam recogió con prudencia y aceptación. Algunos docentes expresaron sus puntos de vista. ¡Qué mejor prueba de la capacidad y ejercicio docente al interlocutar con sus estudiantes en un nivel de respeto y democracia participativa!
Conversé luego con otros egresados de la Facco/Uleam que ejercen el periodismo en los medios de comunicación de la provincia o ejercen trabajos de comunicación en organizaciones locales. Se reconocen a si mismos. Esto es importante. Evocan las dificultades que debían superar por la falta de equipamiento y laboratorios de los que hoy disponen los actuales estudiantes. Reconocen a su Facultad y evocan con gratitud a sus docentes.
Todo cambia. El proceso educativo en el tercer nivel también ha cambiado. Hoy estamos viviendo un proceso de “aprendizaje – enseñanza” donde el sujeto actor, el protagonista, es el estudiante. Los docentes somos ahora facilitadores del aprendizaje, con conocimientos actualizados, una profunda vocación por la enseñanza y una calidad humana de primera línea.
El estudiante es el que aprende lo que quiere aprender. Por ello se implementa que ningún estudiante debería perder el año porque lo más importante en la sociedad de la información y del conocimiento que hoy vivimos es, precisamente, el conocimiento. Y, el conocimiento no se mide por números que lo definen sino por la capacidad de “pensar” que llega a adquirir cada estudiante, capacidad que la ejerce en su cerebro desde donde fortalece su inteligencia intelectual y emocional. Luego, esto identifica su vida profesional.
Desde el cerebro del periodista surgen sus deberes para ejercer sus derechos, surge e implementa la eticidad de su profesión, concibe la diversidad para respetarla y se compromete con la cultura de la paz. Conocer para pensar. Pensar para expresar. En su cerebro, el periodista piensa luego expresa en todas sus formas y por cualquier medio. Esta es su experticia. Todos los ciudadanos tienen este derecho pero no todos tienen la experticia del periodista. (Libertad de expresión, Art. 23, numeral 9 de la Constitución Política, aún vigente) La primera tarea del periodista es, entonces, conocer para pensar y pensar para expresar. Este es su primer conflicto.
La segunda tarea del periodista es informar. Hay demasiada información y no tenemos tiempo. Debe, entonces, ejercer su criterio para procesar la información, verificarla, valorarla, considerar su trascendencia pública, objetivarla y difundirla. Repito, hay sobreabundancia de información y no tenemos ese tiempo para procesarla. Este es su segundo conflicto. Un conflicto personal y social, profesional, ético y de tiempo.
La fortaleza del criterio periodístico dependerá de sus conocimientos y de su capacidad de reflexionar.
La tercera tarea del periodista es difundir esa información. Para difundirla requiere de medios masivos. Los medios tradicionales de información: periódicos, radios y TV, son escasos. Su constitución y mantenimiento exige inversiones. Cualquier persona, natural o jurídica e incluso el Estado, pueden invertir para fundar y mantener un medio de comunicación masivo. (Libertad de prensa, Art. 23, numeral 10 de la Constitución Política, aún vigente) El antecedente de la libertad de prensa es la libertad de imprenta.
Medios de comunicación privados o medios de comunicación estatales. Es el tercer conflicto del periodista.
Egresa de las universidades para trabajar en medios de comunicación privados cuyos propietarios ejercen control sobre la información. Esto preocupa a periodistas, estudiantes de periodismo y al propio Presidente Correa quien denuncia que los medios están en poder de banqueros y políticos. Una respuesta al conflicto es que los periodistas funden sus propios medios de comunicación. La Internet todavía es libre hasta que la controlen, o los Estados o los megaempresarios de la comunicación.
Con el avance de los derechos humanos y el ejercicio de la libertad de expresión y la libertad de prensa, surge el derecho a la información, un derecho personal y social.
El periodista, al ejercer su profesión, debe responder a este derecho ciudadano. (Derecho a la información, Art. 81 de la Constitución Política, aún vigente) El periodista busca, recibe, conoce y divulga informaciones.
Este derecho a la información no es pertenencia exclusiva del periodista, pertenece a todos los ecuatorianos. El periodista es un intermediario entre la fuente de información y el público que requiere de esa información. Al hacerlo, el periodista ejerce su profesión, profesión que no se la entrega la libertad de expresión ni la libertad de prensa sino su capacitación académica a través de las Universidades y Escuelas Politécnicas como dispone la ley.
Concluyo compartiendo con ustedes mi preocupación. En estos dos eventos en los que he participado, he percibido con extrema claridad que los estudiantes de periodismo y egresados de la Facco/Uleam, han cuestionado la calidad educativa que se les proporciona.
Pero esto no es todo. La Lic. Bertha Mariana Pintag Yuquilema sustenta su tesis: “Desenvolvimiento de los egresados de periodismo a través de los medios de comunicación como reflejo de la formación académica de la FACCO”. Junto a otros docentes conformo el jurado calificador. Desde mi punto de vista, excelente exposición y muy buena investigación. Sostuvo que los egresados consultados están trabajando en los medios y que para ellos, la FACCO les ha enseñado muy poco. Han aprendido más y se han profesionalizado en dichos medios. Un claro cuestionamiento a la calidad educativa que se imparte.
Desde hace dos años y cuatro meses asumí la coordinación académica de Periodismo. Comprenden ustedes mi preocupación. Aceptaré gustoso sus comentarios.
SÁNCHEZ RAMOS Joselias
Manta, 2007-07-09
Pie de foto: Estudiantes de periodismo en la FACCO
josar@easynet.net.ec
joselias@gmail.com
Buenos días. Escuché a una estudiante de periodismo de la FACCO/ULEAM decir en voz alta que la libertad d
e expresión está trillada. Me quedé pensando. Evoqué entonces al periodista Freddy Solórzano, egresado de esta misma FACSO/ULEAM, quien revela sus observaciones sobre las Facultades de Ciencias de la Comunicación de Manta y Portoviejo para concluir que los profesores de ambas unidades académicas nos hemos quedado en el tiempo, que debemos actualizarnos porque nuestros conocimientos están obsoletos. Interesante.Estos dos criterios fueron expresados en el Auditórium de la Facco/Uleam durante una reunión de cuatro horas entre docentes y dirigentes estudiantiles de periodismo y un foro sobre “Libertad de prensa y Libertad de expresión en Ecuador y su repercusión en Manabí”, organizado por estudiantes del tercer curso.
Reproduzco estos dos criterios para demostrar que el desarrollo de los dos eventos es la mejor respuesta a la estudiante y al egresado de la misma Facultad.
Sin ninguna restricción, ambos actores pudieron expresar lo que pensaban. ¡Que mejor prueba de la libertad de expresión! A nadie se llamó “bestia salvaje” ni “gordita horrorosa” ni se pidió que pregunten por escrito.
Sin ninguna restricción, los estudiantes pudieron expresar sus criterios, quejas, observaciones y aspiraciones, frente a los docentes que los escucharon con atención y paciencia. La autoridad de la Facco/Uleam recogió con prudencia y aceptación. Algunos docentes expresaron sus puntos de vista. ¡Qué mejor prueba de la capacidad y ejercicio docente al interlocutar con sus estudiantes en un nivel de respeto y democracia participativa!
Conversé luego con otros egresados de la Facco/Uleam que ejercen el periodismo en los medios de comunicación de la provincia o ejercen trabajos de comunicación en organizaciones locales. Se reconocen a si mismos. Esto es importante. Evocan las dificultades que debían superar por la falta de equipamiento y laboratorios de los que hoy disponen los actuales estudiantes. Reconocen a su Facultad y evocan con gratitud a sus docentes.
Todo cambia. El proceso educativo en el tercer nivel también ha cambiado. Hoy estamos viviendo un proceso de “aprendizaje – enseñanza” donde el sujeto actor, el protagonista, es el estudiante. Los docentes somos ahora facilitadores del aprendizaje, con conocimientos actualizados, una profunda vocación por la enseñanza y una calidad humana de primera línea.
El estudiante es el que aprende lo que quiere aprender. Por ello se implementa que ningún estudiante debería perder el año porque lo más importante en la sociedad de la información y del conocimiento que hoy vivimos es, precisamente, el conocimiento. Y, el conocimiento no se mide por números que lo definen sino por la capacidad de “pensar” que llega a adquirir cada estudiante, capacidad que la ejerce en su cerebro desde donde fortalece su inteligencia intelectual y emocional. Luego, esto identifica su vida profesional.
Desde el cerebro del periodista surgen sus deberes para ejercer sus derechos, surge e implementa la eticidad de su profesión, concibe la diversidad para respetarla y se compromete con la cultura de la paz. Conocer para pensar. Pensar para expresar. En su cerebro, el periodista piensa luego expresa en todas sus formas y por cualquier medio. Esta es su experticia. Todos los ciudadanos tienen este derecho pero no todos tienen la experticia del periodista. (Libertad de expresión, Art. 23, numeral 9 de la Constitución Política, aún vigente) La primera tarea del periodista es, entonces, conocer para pensar y pensar para expresar. Este es su primer conflicto.
La segunda tarea del periodista es informar. Hay demasiada información y no tenemos tiempo. Debe, entonces, ejercer su criterio para procesar la información, verificarla, valorarla, considerar su trascendencia pública, objetivarla y difundirla. Repito, hay sobreabundancia de información y no tenemos ese tiempo para procesarla. Este es su segundo conflicto. Un conflicto personal y social, profesional, ético y de tiempo.
La fortaleza del criterio periodístico dependerá de sus conocimientos y de su capacidad de reflexionar.
La tercera tarea del periodista es difundir esa información. Para difundirla requiere de medios masivos. Los medios tradicionales de información: periódicos, radios y TV, son escasos. Su constitución y mantenimiento exige inversiones. Cualquier persona, natural o jurídica e incluso el Estado, pueden invertir para fundar y mantener un medio de comunicación masivo. (Libertad de prensa, Art. 23, numeral 10 de la Constitución Política, aún vigente) El antecedente de la libertad de prensa es la libertad de imprenta.
Medios de comunicación privados o medios de comunicación estatales. Es el tercer conflicto del periodista.
Egresa de las universidades para trabajar en medios de comunicación privados cuyos propietarios ejercen control sobre la información. Esto preocupa a periodistas, estudiantes de periodismo y al propio Presidente Correa quien denuncia que los medios están en poder de banqueros y políticos. Una respuesta al conflicto es que los periodistas funden sus propios medios de comunicación. La Internet todavía es libre hasta que la controlen, o los Estados o los megaempresarios de la comunicación.
Con el avance de los derechos humanos y el ejercicio de la libertad de expresión y la libertad de prensa, surge el derecho a la información, un derecho personal y social.
El periodista, al ejercer su profesión, debe responder a este derecho ciudadano. (Derecho a la información, Art. 81 de la Constitución Política, aún vigente) El periodista busca, recibe, conoce y divulga informaciones.
Este derecho a la información no es pertenencia exclusiva del periodista, pertenece a todos los ecuatorianos. El periodista es un intermediario entre la fuente de información y el público que requiere de esa información. Al hacerlo, el periodista ejerce su profesión, profesión que no se la entrega la libertad de expresión ni la libertad de prensa sino su capacitación académica a través de las Universidades y Escuelas Politécnicas como dispone la ley.
Concluyo compartiendo con ustedes mi preocupación. En estos dos eventos en los que he participado, he percibido con extrema claridad que los estudiantes de periodismo y egresados de la Facco/Uleam, han cuestionado la calidad educativa que se les proporciona.
Pero esto no es todo. La Lic. Bertha Mariana Pintag Yuquilema sustenta su tesis: “Desenvolvimiento de los egresados de periodismo a través de los medios de comunicación como reflejo de la formación académica de la FACCO”. Junto a otros docentes conformo el jurado calificador. Desde mi punto de vista, excelente exposición y muy buena investigación. Sostuvo que los egresados consultados están trabajando en los medios y que para ellos, la FACCO les ha enseñado muy poco. Han aprendido más y se han profesionalizado en dichos medios. Un claro cuestionamiento a la calidad educativa que se imparte.
Desde hace dos años y cuatro meses asumí la coordinación académica de Periodismo. Comprenden ustedes mi preocupación. Aceptaré gustoso sus comentarios.
SÁNCHEZ RAMOS Joselias
Manta, 2007-07-09
Pie de foto: Estudiantes de periodismo en la FACCO

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